Puerto Carreño, la ciudad de los mangos, es la puerta de entrada al Orinoco Colombiano y cuenta con varios restaurantes y hoteles para un aojamiento confortable. El visitante podrá conocer sus alrededores haciendo excursiones de media o una jornada, o emprendiendo salidas de varios días para conocer el Parque Nacional El Tuparro, las lagunas y pozos de San Roque, las fincas y hatos ganaderos o los imponentes afloramientos rocosos de Cazuarito, con sus bellos petroglifos que marcan las huellas de antiguas culturas indígenas.
RUTAS Y TRAVESÍAS
En el Parque Nacional El Tuparro se hacen caminatas por senderos interpretados, visitas a los raudales de Atures y Maipures y refrescantes baños en las lagunas. El viajero puede alojarse en la casa de visitantes donde se le da a escoger entre dormir en hamaca, según la costumbre del lugar, o en cama convencional.
El Orinoco Biodiverso se ofrece a quienes quieran combinar la experiencia de las faenas del llano, con la visita a los rincones ocultos del caudaloso Río Orinoco.
Ecoturismo y camping en playa, son una oportunidad de disfrutar la Orinoquía realizando gran cantidad de actividades en contacto con la naturaleza y acampando en sus playas de arena blanca.
Jornadas de pesca deportiva, en la temporada de verano, que va de diciembre a abril, cuando es fácil encontrar las especies preferidas por los pescadores expertos de la región, como el Pavón, la Payara y la Sardinata.
Visitas a reservas naturales y avistamiento de delfines, navegando por los afluentes del Orinoco.
GASTRONOMÍA
La deliciosa carne llanera y el pescado fresco son el plato de día en toda la región. En temporada de cosecha se consigue piña de la mejor calidad, caimito, marañón y una enorme cantidad jugosos y dulces mangos.
ARTESANÍAS
Elaboradas con esmero y altísima calidad, por grupos de artesanos de las distintas etnias que habitan en la región, como los Sikuani, los Amorua, los Piaroa o los Curripaco.


















